Bocados


¿Qué es un bocado?

Se llama bocado a la parte de la brida que se introduce en la boca del caballo para dirigirle. Es por lo general de hierro y/o acero, aunque se han llegado a hacer bocados hasta de goma. Tiene tres partes: embocadura , barbada y cadenilla.

Introducción.

En la boca del caballo existen infinidad de terminaciones nerviosas, motoras, responsables de inervar los músculos de la boca y sensitivas, responsables de enviar información en cuanto a sabores y también dolor y están conectadas directamente con el cerebro. En la mayor parte de los casos ambos tipos de terminaciones realizan las dos funciones.

 

¿Para qué sirve?

 

Los bocados son utilizados como forma de control sobre el caballo – este control se ejerce por el dolor que provocan en la boca del animal – y se creen imprescindibles para poder guiarlos, manejarlos y sobre todo detenerlos, mediante la fuerza ejercida por presión o palanca– dependiendo del tipo del que estemos hablando – por lo que algunos caballos – no todos -  aprenden a atenuar este dolor obedeciendo a su jinete.
 
 

-Prueba realizada para comprobar los efectos.

Para medir este daño se realizó el siguiente experimento:

Mediante una máquina creada al efecto de medir la fuerza del impacto del bocado en la boca del caballo, para lo que se empleó una recreación a escala de la cabeza de un caballo con un medidor de fuerza en la boca. En este experimento participaron 30 personas con amplia experiencia en la monta, de diferentes pesos, tallas, complexiones y edades, desde niños entre 8 y 12 años, mujeres de entre 50 y 60 kilos y hombres de complexión normal de hasta 90 kg de peso.
 
La fuerza de este impacto en los experimentos realizados en los que los niños eran los jinetes fue de entre 50 y 100 kilogramos.
En el caso de las mujeres fue de entre 120 y 180 kilogramos y en el caso de los hombres de entre 220 y 300 kilogramos, siendo en este caso el promedio de la fuerza ejercida de 270 kilogramos por centímetro cuadrado de superficie de la boca. No participaron jinetes noveles en este experimento.
 
Además del dolor que este impacto provoca, se observó en los análisis postmortem realizados posteriormente, que la fuerza del mismo provocaba daños graves, irreversibles en algunos casos, no solo en las zonas de contacto directo, como son la lengua, labios, dientes, paladar, así como la totalidad del tejido de la membrana de la cavidad bucal, sino que también afectaban indirectamente, inducidos por la postura defensiva adoptada por el caballo, al cuello, los huesos de soporte de los tejidos blandos y la columna vertebral.
 

-Creencia.

 
La creencia de que se ejerce algún tipo de  control sobre la mente o la voluntad del caballo a través de su boca,  parece absurda además de ser indemostrable. Lo que es incuestionable es que un impacto de entre 60 y 300 kilogramos por centímetro cuadrado sobre la boca de cualquier ser vivo produce dolor intenso.
 
Este experimento demuestra también que la creencia de que el bocado solo es fuente de daño en manos inexpertas o bruscas es totalmente falsa.
 

-Mito sobre el uso de embocadura.

1.- El caballo juega con su bocado: La irritación, insensibilidad y molestia que el bocado provoca en la boca del caballo hace que este trate de moverlo con un efecto similar al de masticar. Muchas clases de bocado ocupan el espacio sobre el paladar donde debería ir la lengua por lo que no queda espacio en la cavidad bucal para esta, el caballo además ante la paulatina desensibilización de la boca, mueve la lengua, en este proceso en ocasiones se produce una oclusión en la garganta que impide la correcta respiración. Para reducir la superficie de contacto de los primeros premolares, es posible que el caballo  para corregir la situacion de desequilibrio. Muchos caballos mastican el hierro debido a la ansiedad, nerviosismo o aburrimiento. El caballo puede desplazar el hierro con la lengua y morder la punta con los premolares, tanto con un lateral como con ambos, lo  que produce lesiones, erosión, desgaste e incluso movilidad y pérdida de piezas dentales.
No juegan con el bocado, están incómodos, estresados, molestos o doloridos.
 
2.- Si saliva en forma de espuma es que el bocado le queda cómodo: Esta misma irritación que se produce al tener un objeto extraño en la cavidad bucal, que causa laceración, ulceración y heridas en la boca, provoca que se segregue una gran cantidad de saliva para proteger las zonas afectadas. Este desequilibrio en la boca produce desequilibrio en el resto del organismo y perjudica el sistema digestivo del caballo.
 
3.- Los diferentes tipos de filetes no producen ninguna lesión en la boca del caballo: Aunque el filete comúnmente es menos agresivo que el hierro tradicional y en realidad, cuando el jinete avanza con las riendas sueltas el filete no es lesivo, solo incómodo, pero esto cambia radicalmente cuando el jinete toma las riendas y ejerce cualquier tipo de presión De hecho, cuando se les da rienda al caballo, el filete no fija contra el paladar en un mismo lugar, pero la transmisión de la presión de manera uniforme.
Pero sólo cuando se dan riendas. A medida que el jinete toma las riendas, la situación cambia radicalmente entonces causa los mismos problemas y traumas,  y también heridas debido a su menor grosor. No solo tiene la misma influencia sobre los órganos y tejidos en la boca, sino que también afecta el borde ventral de las ramificaciones del nervio de la mandíbula baja, atrapadas con el hierro de la cadenilla. Muchos caballos muestran alguna molestia o sensibilidad en los dientes al poco tiempo de ser montados, debido a la gran cantidad de tejido dental sensible que se ha eliminado.
Las investigaciones postmortem realizadas muestran que la capa de dentina esclerótica se ha eliminado, lo que puede llevar a la pulpitis y produce dolor.
 
4.- Los deportes ecuestres no existirían sin el uso del bocado: Incluso los grandes de la doma natural, que abogan por el trato no violento y respetuoso con los caballos defienden este extremo.
La realidad es que la Federación Ecuesre Internacional – y con ella todas las federaciones nacionales de todos los países – enseñan a los jinetes niños y adultos, a adiestrar y manejar a los caballos mediante métodos violentos y agresivos, por lo que tanto los jinetes como los caballos se desensibilizan. La mayoría de los profesionales de la doma natural saben que no es necesario bocado para enseñar cualquier tipo de movimiento o ejercicio a un caballo, pero callan y acatan por no ir contra todo un sistema establecido y arraigado.
 
5.- Amo a mi caballo y mi caballo a mi, aunque use bocado: Cuando una relación se basa en que uno dice y el otro solo obedece, cuando uno causa dolor y el otro lo sufre, cuando uno decide (izquierda, derecha, parada, adelante) y el otro acata y si esto no es así es castigado, cuando solo importa lo que sienta, piense y quiera uno de los dos miembros de una relación, sea esta del tipo que sea, no existe amor, ni amistad, ni armonía. Este tipo de relación se denomina maltrato.
 
 

FOTOS.